UN POEMA
Horas de un letargo desmedido.
Horas dañinas odiosas ocultas,
crueles malditas y celosas.
Sin apuro, de mendigos,
ciegas sueltas deshonrosas.
Vacías olvidadas mentirosas.
Mortales horas sin latidos
de un tiempo acongojado y furtivo.
Horas heridas, efusivas.
Absurdas coléricas vidriosas;
me ciñen en letargos desmedidos.
Resistiré horas macabras;
vicioso, privado y excluido.
Resistiré horas vampiros
perdido y seco, olvidado del olvido.
No me asustan los silencios
ni me engullen sus victorias.
Filosas horas sin memoria,
esperaré la agonía del regreso.












